PEQUEÑAS HISTORIAS Y RECUERDOS DEL BOXEO.

Quienes queremos al boxeo y tenemos una larga historia con este deporte atesoramos una gran cantidad de cuentos , anécdotas y hechos que vamos a comenzar a publicar en nuestra página para que no se pierdan en el tiempo y para que los que gustan de este deporte , puedan de alguna forma aprehender la escencia del mismo .

Cuando tenía unos diez años vivíamos en la calle Jaime Zudañez al lado de la moderna sede del glorioso Club Atlético Defensor.

Contaba este con dos plantas y un subsuelo que era una modernidad aprobada por la IMM , gracias a las vinculaciones de los Franzini una familia muy allegada a la dirección del club.

Empezando de abajo para arriba , en el subsuelo existen  dos vestuarios , uno para locatarios y otro para visitantes , luego viene la planta principal con una excelente cancha de basket ball , que tiene y tenía un parquet muy bueno y amplios espacios a sus costados donde había en cada uno un tablero que permitía practicar a los que no jugábamos y jugar al futbol de salón .

En la planta alta un corredor que se ubica por encima de un costado del gimnasio de basket ball y al fondo un hall que conducía a la administración , sala de Directorio y trofeos y al fondo una escalera que llevaba a un tercer y amplio vestuario que se usaba para socios y generalmente los jueces de los partidos.

En el otro extremo del hall una escalera conducía a la cantina y antes de la misma había un salón pequeño con un futbolito y varias máquinas «flipper» donde pasamos maravillosas horas de nuestra infancia y pre adolescencia. Los inolvidables cantineros eran dos hermanos venidos de España llamados Feliciano y Paco , que eran excelentes personas y de las cuales mi padre y yo nos convertimos en grandes amigos.

Recuerdo los refuerzos de jamón y queso en pan porteño , la gaseosa con granadina y las busecas de los jueves , en un ambiente muy bueno con gentre trabajadora , algunos profesionales y otros jubilados .En ese lugar pude conocer al gran Atilio García goleador máximo de Nacional , junto a muchos jugadores de Defensor , pero eso será otra historia.

Por otra escalera del hall se subía a un excelente gimnasio rectangular de Boxeio todo de parquet con dos baños.

La primera vez que subí tendría unos diez años y al llegar al final de la escalera a través de una puerta entré por primera vez en mi vida a un verdadero gimnasio de boxeo profesional. Básicamente había un ring al fondo , algunas bolsas de cuero , dos punchings y dos extensibles , además de un buen espacio para hacer la » gimnasia», y la cuerda.

A su vez todo un costado tenía amplios ventanales que daban a la cancha de basquet y aseguraban una muy buena ventilación.

Yo ya había calzado guantes de boxeo en el sótano de una tapicería vecina de mi primer casa en la calle Benito Blanco , donde el tapicero nos prestaba guantes y trataba que «peleáramos» sin lastimarnos , pero a mí me encantaba el tema de los guantes y los «encuentros » terminaban en peleas de niños , que Tomás , así se llamaba el carpintero , entre risas separaba.

Pero ahora yo había descubierto un verdadero gimnasio de boxeo donde siempre entraba sigilosamente a lo «gato» y me sentaba en un rincón para ver a los boxeadores, que por supuesto me parecían aún más grandes de lo que eran. El técnico se llamaba «Quicho» García que no se caracterizaba por su buen humor y a la sazón con el correr de los años me dirigió un año y medio en el glorioso L’avenir , mi segunda casa .

A partir de ese momento , todos los días que podía después de la escuela me escapaba a ver esos entrenamientos que me atraían totalmente.

Pues bien en ese gimnasio entrenaban dos grandes campeones uruguayos : Júpiter Mansilla y Rolando Senatore. La coincidencia fue que los dos peleaban en la misma categoría : Gallo y ambos fueron Campeones nacionales y terminaron sus carreras en el exterior.

Júpiter «el Bulldog» Mansilla me impresionaba por su piel bronceada y  botas blancas de boxeo , de físico estilizado trabajaba muy bien los aparatos , mientras que Rolando «el Pocho» Senatore era de pelo bien negro , más bajo y fornido que Mansilla y con cara de «malo» a mis ojos.

El record de Mansilla fue de 72 peleas con 37 ganadas , 23 perdidas y 2 empates , el de Senatore fue de 32 peleas , 22 ganadas 8 derrotas y 2 empates.

Se enfrentaron en 4 oportunidades ganando Senatore 3 y Mansilla 1 , dos de ellas por el título Gallo uruguayo. La primera de ellas siendo boxeadores del mismo gimnasio.

Fueron peleas muy parejas a estadio completo , los dos boxeadores muy guapos , aguantaron todo tipo de golpes , pero primó la pelea en corta distancia de Senatore en el balance final.

Sus entrenamientos eran muy fuertes y continuos al igual que los guanteos , peleas  a mis ojos , pero muy profesionales.

Fueron dos grandes de nuestro boxeo que se retiraron Senatore en el 1966 y Mansilla en el 1969 , habiendo boxeado  este último con boxeadores de gran nivel , como por ejemplo el  Horacio Acavallo , que sería un gran Campeón Mundial , con el perdería por puntos en dos grandes batallas una en el Palacio Peñarol y otra en Buenos Aires. Los dos en alguna oportunidad me mostraron algunos golpes y «amagaban» a pegarme.

En ese mismo gimnasio presencié por primera vez un deporte extraño llamado Karate Do , en esa oportunidad lo visitó un Maestro Japonés , que dirigía el entrenamiento a unos treinta karatecas y mostró algunas técnicas que recuerdo perfectamente , especialmente un ataque a la pierna desde el piso.

Por supuesto no imaginaba que practicaría ese deporte muchos años después .

Para los socios que les interese se pueden ver algunas peleas de Mansilla en youtube. , y a la vez podemos seguir charlando en el gimnasio sobre las mejores épocas del boxeo profesional uruguayo.

Carlos Ferraro

profesor Entrenador 12.10.20
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