LA MEJOR VELADA DEL 2019 : BOXEO PROFESIONAL . MANNY PACQUIAO VS. KEITH THURMAN

El Sabado 19 vimos una de las mejores veladas del año , con una pelea de semifondo de lujo entre el Olímpico y Bicampeón Mundial Yuriokis Gamboa frente al ex Campeón invicto el Mexicano Omar Figueroa con un record de 28 -0 , ya que perdió su título en la balanza .

Fue una excelente pelea en la corta distancia propuesta por el guapo mexicano , ya que su estilo de pelea es en la corta y golpe a golpe . Pero se encontró con un rival en el cubano que vino mejor preparado que él física y estratégicamente .Al final resultó muy importante la preparación para este combate, pues si el cubano contó con la ayuda de su técnico Ismael Salas, del preparador Memo Heredia y muchos más, todo apunta a que Figueroa no desarrolló un campamante igual de profundo y completo.

Figueroa entreno sin Técnico y sabemos que cuando eso pasa el boxeador da un handicap muy grande .

Desde del vamos se cruzaron el la corta distancia , pero la diferencia técnica de Gamboa prevaleció a lo largo de toda la pelea , donde propinó un durísimo castigo al guapo Figueroa que seguramente dejará huellas en su futuro. Fue una clase de agarres , apoyos de cabeza contra el rival , golpes cortos agarrando o no y el cubano se diferencio por la forma física y una técnica impecable para salir de la corta y entrarle a Figueroa con ganchos al cuerpo que fueron dañando al mexicano.

Y luego el plato de lujo , el gran Manny , el único Campeón Mundial en ocho divisiones distintas , de un origen de pobreza extrema , que comenzó a pelear a los nueve años , que recibió muchas palizas en sus inicios por pelear contra rivales más grandes , el que peleó con todos y al que robaron descaradamente en algunas de sus peleas estelares como la primera contra Timothy Bradley , donde perdió el título y el escándalo fue tan grande que volaron las sillas y Bob Arum promotor mafioso si los hay tuvo que ser escoltado hasta el vestuario.

Por supuesto en la revancha le ganó ampliamente .

 

El peleador filipino Manny Pacquiao, a sus 40 años, volvió a dar cátedra de boxeo sobre el cuadrilátero y se acreditó el título mundial de peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al superar por la vía de la decisión dividida al estadounidense Keith Thurman. Ante una asistencia de 14 356 personas en el MGM Grand Garden Arena, en Las Vegas (Nevada) Pacquiao volvió a coronarse campeón mundial al quitarle el invicto a Thurman. Es, además, el quinto peleador de más edad en conseguir una corona mundial. Con su victoria, Pacquiao mejoró su marca a 20-4-2 en combates de título mundial y su registro de por vida queda en 62-7-2. Thurman, 10 años más joven que el filipino, vio caer su marca a 29-1, haciendo la quinta defensa del título que ganó en el 2015 al superar a mexicano estadounidense Robert Guerrero. Para Pacquiao la victoria se suma a su exitosa carrera de 24 años, al superar a un peleador mucho más joven, quitarle el invicto y arrebatarle la corona mundial. Pacquiao, que derribó a Thurman en el primer asalto, ganó 115-112 en las tarjetas de puntuación de los jueces Dave Moretti y Tim Cheatham, mientras que el juez Glenn Feldman tuvo la tarjeta en 114-113 para el excampón estadounidense. Thurman, de Clearwater (Florida), había prometido enviar a Pacquiao a la jubilación, incluso predijo que ganaría por nocaut en seis episodios para hacer «desaparecer» al púgil apodado «Pacman». Sintiendo que su juventud le daba como seguro ganador, se burló del tamaño más pequeño de Pacquiao y dijo que tenía «los brazos pequeños como los T-Rex». Agregó que el estilo de Pacquiao le hacía parecer «como un conejito». Pacquiao, senador de Filipinas y el único luchador en la historia del boxeo que ganó títulos mundiales en ocho categorías de peso diferente, afirmó que la charla sobre la basura que ofreció Thurman lo motivó a trabajar aún más de lo normal en sus entrenamientos. El nuevo campeón lució veloz, con unos reflejos agudos, poderoso y con gran agilidad sobre el cuadrilátero.

Su entrenamiento diario consistía entre otras cosas 15 kilómetros de trote subiendo y bajando las colinas de los alrededors y unos 1500 abdominales diarios en dos sesiones . Nuevamente como hace unos 16 años trajo a su esquina a un gran entrenador Freddy Roarch , con quien se conocen de maravilla.

Desde el inicio del combate ambos se causaron daño con fuerte castigo, peleando en el centro del cuadrilátero. Pero Pacquiao, con una mano limpia, poderosa y recta, conectó a Thurman y lo mandó a la lona en los últimos segundos del primer asalto. Thurman superó rápidamente el conteo del árbitro Kenny Bayless y lo pudo terminar, mientras se recuperaba del primer aviso que le había mandado Pacquiao nada más comenzar el combate y lo acabó de pie. Pacquiao sacudió a Thurman con otra mano derecha en el segundo asalto, seguida de una serie de golpes desde todos los ángulos. Thurman intentó defenderse, sin lograr atinar al objetivo de sus golpes. En el tercer asalto Thurman llevó a Pacquiao a las cuerdas, pero éste, con experiencia de sobra, se salió de la zona de peligro con pasos laterales y castigo de poder. ​ Descontrolado, en el quinto, Thurman intentó poner a trabajar su gancho con ciertos resultados, pero nuevamente la mayor experiencia y técnica de Pacquiao le obligó a retroceder, respondiendo con combinaciones desde todos los ángulos, provocando hemorragia nasal al púgil estadounidense, que iba camino de perder el invicto. Aunque Thurman se recuperó en el sexto asalto, Pacquiao no le daba respiro, y en el séptimo continuó tratando de encontrar la fórmula contra el filipino, quien resultó en ese episodio con inflamación en la sien derecha. En el octavo, Pacquiao sacudió a Thurman con una mano izquierda y la nariz del estadounidense volvió a sangrar. Un asalto más tarde, Thurman nuevamente llevó a Pacquiao a las cuerdas, pero el filipino supo salir del peligro. Pacquiao lastimó visiblemente a Thurman con una mano izquierda al cuerpo en el décimo, y el estadounidense intentaba escapar, pero el nuevo campeón del mundo, simplemente se lo impedía. En el undécimo asalto, Thurman intentó acabar con la pelea y logró una combinación izquierda-derecha tratando de golpear la zona inflamada de Pacquiao, pero ese castigo tardío no le ayudó mucho. El cierre de pelea, parecía que Pacquiao no estaba interesado en acabarla, sino en seguir castigando a Thurman con combinaciones al cuerpo y cara, para concluir de la manera más emocionante posible su coronación como nuevo campeón mundial.

En resumen una gran velada que como siempre recomiendo a nuestros alumnos y amigos a verla para después comentarla en el Gym .

Carlos Ferraro

Profesor Entrenador 24.7.19

 




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