EL DRAMA DEL PESAJE EN LAS MMA Y EN EL BOXEO.

El Boxeo es uno de los deportes más antiguos , las MMA (artes marciales mixtas) es uno de los más modernos y ambos junto con varios otros deportes más adolecen del problema de ” los kilos mortales” . La premisa de que uno de los fines del deporte es mejorar la salud , cae cuando nos referimos al profesionalismo  ..

Las exigencias físicas a las que se someten los peleadores para dar el peso pactado para cada pelea y sus consecuencias , van en muchos casos en deterioro de la salud del competidor a corto y a largo plazo. Las organizaciones más importantes ( AMB , CMB) y la UFC , no logran encontrarle solución a este grave asunto.

La verdad es que cada peleador asume las obligaciones de dar una categoría de manera voluntaria , pero en la práctica coexisten varios intereses que van mas allá de lo deportivo , Don dinero es el que manda desde siempre , por esos son profesionales . Pero están sujetos a todo tipo de presiones por parte de los promotores ,entrenadores , amigos y las cadenas de pay per view.

Donde explota el problema ? en los terribles métodos que existen en el Boxeo y en las MMA para dar los pesos requeridos , que pasan desde la extrema deshidratación por todo tipo de formas , a la casi falta total de consumo de comida para bajar de peso y respetar los límites divisionales.

LA PRIMERA VERDAD ES QUE CON DIETA Y NUTRICION ADECUADA NO SE DA EL PESO REQUERIDO PARA LAS CATEGORIAS ACTUALES ,SALVO EXCEPCIONES , POR LO QUE SE USAN FORMAS EXTREMAS DE DESHIDRATACION Y DIETAS BRUTALES AYUDADAS POR TODA MEDICAMENTACION O DROGAS QUE AYUDEN A ESTOS PROPOSITOS . ESTA EL LA PRIMERA ETAPA Y LA MAS PELIGROSA .

UNA VEZ LOGRADO EL PESO VIENE LA SEGUNDA LA DE LA REHIDRATACION Y LA DE SUBIR EL PESO LO MAS POSIBLE PARA SUBIR AL RING O AL OCTOGONO CON TODO EL PESO POSIBLE.

El PESO PACTADO , es el fantasma que ronda para atacar la salud del deportista , la falta de agua y los diuréticos llevan al aparto renal a un sufrimiento que impacta en el momento de la pelea y sus consecuencias pueden aparecer a los largo de los años. Recordemos que los riñones son órganos muy nobles , que no avisan de su sufrimiento hasta que es muy tarde . También al sistema nervioso central y principalmente al cardiovascular , principal afectado por las drogas usadas , todas prohibidas en teoría.

A su vez y más allá de los reglamentos existen gran cantidad de drogas y laxantes que sirven para llegar a los límites exigidos , que son antinaturales y que también hacen que el peleador al subir al ring , “regale” condición física , resistencia a los golpes y al tiempo del combate. El catchweight o peso pactado es otro de esos cuervos de funeraria que sobrevuelan la salud de muchos boxeadores, como también lo es la falta de códigos estrictos y universales para controlar de manera permanente la preparación del atleta rumbo a una pelea.

No importa los anuncios, las recomendaciones y el sentido común, la inconsciencia, la necesidad y muchas veces los métodos inescrupulosos de quienes ejercen la parte dominante de las negociaciones previas a una pelea, en general terminan saliéndose con la suya.

Son esas ocasiones en que luego nos enteramos de graves situaciones nacidas de esa inconsciencia criminal. No hace muchos días, quien pasó por una experiencia atroz, donde tuvo que abandonar una pelea antes de realizarla y fue llevado de urgencia a un hospital, fue el canadiense David Lemieux.

Hace exactos cinco años cuando murió el boxeador mexicano Oscar “Fantasma” González o como lo hizo antes (2013) cuando murió el luchador de MMA brasileño Leandro Souza o lo hizo después (2015) cuando se produjo el deceso de otro luchador profesional de MMA, el chino Yang Jian Bing con apenas 21 años.

Fue el pasado 14 de diciembre, poco antes de la ceremonia de pesaje para su pelea contra Tureano Johnson, debido a un severo cuadro de deshidratación.

Antes, el 7 de julio del pasado año, el fantasma de la deshidratación atacó al estadounidense Danny O’Connor, que estaba programado para enfrentar a José Ramírez, campeón súper ligero del Consejo Mundial de Boxeo en Fresno, California. El día previo al combate, O’Connor batallaba por bajar dos libras para llegar al límite de la categoría cuando se desplomó y debió ser llevado a un hospital cercano donde recibió tratamiento por insuficiencia renal.

El boxeador no solo le disputa su vida a la muerte en cada pelea, donde da y recibe golpes violentos. También celebra un duelo contra la muerte mientras prepara cada pelea. Y este duelo es peor, lo puede matar antes de su combate o puede ayudarlo a morir durante o después del mismo.

Como le ocurrió a Oscar “Fantasma” González, el 3 de febrero de 2014, luego de una pelea contra Jesús Galicia por el Título Latino CMB del peso pluma del CMB. A González, previo a esa pelea, le obligaron literalmente a bajar cuatro kilogramos y medio, ¡casi diez libras! en pocas horas. González fue noqueado en el décimo asalto y del ring salió para vivir un verdadero peregrinaje hasta ser atendido en un hospital. Fue declarado muerto tras permanecer por 36 horas en terapia intensiva.

¿Qué fanático o conocedor del Boxeo  no recuerda a un campeón o un aspirante al título perder sus aspiraciones parado sobre la báscula? La lista es infinita. Muchas veces, esa pérdida que se ve nunca permite conocer, quizás, el drama que se esconde por detrás. El esfuerzo realizado para llegar sin lograr llegar, es peor que la desazón por el límite no cumplido.

Esas también son víctimas del descontrol, del caos y de la absoluta falta de sensatez en lo más alto de un deporte que exige soluciones inmediatas para este flagelo.

Basta recordar algunos de los nombres de púgiles que se vieron obligados a renunciar a sus aspiraciones, que debieron resignar parte de su bolsa, que vieron interrumpirse sus carreras y hasta en casos extremos que fueron tratados poco menos que como criminales por no cumplir con su obligación en la balanza.

Otras figuras de esa lista de renunciantes, vencidos alguna vez por la balanza en los tiempos recientes, han sido Mikey García, Brandon Ríos, Luis Miguel “Nica” Concepción, Orlando Salido, Rodrigo “La Hiena” Barrios, Gervonta Davis o Erik Morales, entre otros.

Este problema se registra también en las competencias de MMA. En el UFC 221, el cubano Yoel Romero marcó 2.7 libras de sobrepeso sobre las 185 reglamentarias y pese al tiempo otorgado para bajar el exceso, no lo consiguió. Fue multado con el 20% de la bolsa en el contrato y debió renunciar a su aspiración de ganar el título interino de peso medio ante Luke Rockhold, contra el que igual peleó en peso acordado y perdió por decisión dividida.

 

Qué factor define la verdadera división de un pugilista basados en su estructura física y en su peso normal? No conocemos nada reglamentado. Ese territorio salvaje permite cualquier cosa. Así, tentados por buenos contratos, en el pasado reciente algunas figuras han incursionado inconscientemente en categorías ajenas a las suyas naturales.

Algunos como Amir Khan ante Saúl “Canelo” Alvarez que subió dos divisiones y terminó esa noche ingresado en un hospital, luego de ser noqueado de manera brutal por el mexicano. O el caso de otro británico como Kell Brook, que subió dos divisiones para enfrentar al kazajo Gennady Golovkin y terminó con una grave lesión en el ojo derecho. Ambos (Khan y Brook) pudieron pagar muy caro sus imprudencias. No sabemos tampoco que ocurrio el 16 de marzo con Mikey García que sube dos divisiones hasta las 147 libras para enfrentar a un campeón como Erroll Spence que lo supera en altura, extensión y poder en un físico más propio de un mediano que de un peso welter. Por esta pelea y sus millones el gran boxeador Mikey Garcia perdio el invicto y recibio una paliza memorable .

O extremos de impredecibles consecuencias como los registrados en la pelea en peso welter que sostuvieron Manny Pacquiao y Oscar de la Hoya en 2008. El filipino solo llegó con 142 libras, mientras que De la Hoya que venía peleando como mediano junior bajó hasta 145 en la balanza, sin lograr luego una rehidratación adecuada. Los efectos se vieron en la pelea, fue noqueado y esa derrota pudo tener consecuencias graves en su salud.

Pues bien todas estas consideraciones son una parte del problema , por el otro lado están las drogas para aumentar la masa muscular y la potencia , así como la energía nerviosa , todas prohibidas pero igualmente usadas con lo que se completa un combo mortal y muy peligroso.

Interrogado hace años el gran Mano de Piedra Durán sobre como pensaba bajar de peso abruptamente ante su segunda pelea con Sugar Ray Leonard , contestó brutalmente en otros Términos ” usando laxantes” y pasándome en el baño.

El sauna fue siempre compañero de horas infinitas de los boxeadores , luchadores , jockeys profesionales etc etc.

Ahora bien cuáles serían las soluciones , una que me encanta el la de las competencias de Jiu Jitsu Brasilero en las cuales el competidor se pesa en el momento de la pelea con el kimono puesto. Por lo tanto no debería de pasar por una aguda deshidratación junto con una hambruna.

Y en este momento entramos en la otra etapa igualmente peligrosa en la cual los jóvenes profesionales se someten . Sabido es que el lapso entre el pesaje oficial y la pelea  es de un día y medio , poco más ,poco menos.

En ese período se siguen cometiendo barbaridades sometiendo al peleador a altas dosis de sueros , benidas tonificadas , batidos de proteínas y toda forma de complementos para recuperar y subir de peso , que también causan estragos en su equilibrio fisiológico.

Mi opinion es : lo ideal para un competidor es estar siempre en peso y entrenado para pelear , planeando sus mesociclos de entrenamiento anuales con curvas que permitan una recuperación luego de la competencia pero siempre manteniéndose activos y sobre el peso reglamentario.

Este es el único metodo sano y conocido desde que el Boxeo es Boxeo , el Kick es Kick y las MMa son el deporte más visto en el mundo de los golpes en la actualidad.

Carlos Ferraro

Profesor Entrenador 16.4.19




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