Tras el polémico empate que ambos protagonizaron en diciembre del 2018, había una gran expectativa por verlos nuevamente enfrentarse sobre el cuadrilátero. Pero la espera valió cada segundo para los amantes del boxeo porque brindaron un verdadero espectáculo, incluso desde la previa. El primero en aparecer fue el retador, quien salió vestido de rey y llegó hacia al cuadrilátero sentado en un trono. Luego fue el turno del campeón, optando por su aparición tradicional, vestido con una armadura brillante de color negro valuada en más de USD 60.000.

La tensión crecía a cada segundo y no se quitaron la vista en ningún momento mientras escuchaban al referee Kenny Bayless. Se notaba que ambos estaban dispuestos a demostrar con los guantes todo lo que habían dicho delante de los micrófonos pese a que el riesgo era gigante porque llegaban invictos en sus carreras y con todo para perder.

Sin embargo, al comenzar la acción, Tyson Fury no dio lugar nada. Cocinó la victoria desde el minuto cero. Comenzó bien ubicado en el centro del cuadrilátero y comandando la pelea ante un Wilder muy concentrado, sacando el jab abajo y golpeando con criterio. Esa fue la tónica de los primeros asaltos: The Gypsy King más activo y yendo al choque, logrando incluso mandar a la lona a The Bronze Bomber en el tercer asalto. El peleador norteamericano volvió a su rincón en ese asalto tambaleándose, con las rodillas flojas.

No nos convenció el estado físico de Wilder , y mucho menos su estrategia : no caminó lateralmente , estuvo con la guardia baja y sin ninguna variante de ataque , parecía un peleador callejero que solo mantenía la izquierda adelante buscando golpear con su potente derecha , que colocó un par de veces y nunca en forma plena .

Por el otro lado Fury sabía muy bien lo que hacía luciendo un impecable estado físico , jabeando , golpeando y agarrando por la nuca al Campeón y tirándole todo su peso encima agotándolo y fauleándolo . Recordamos que pesó veinte kilos más que Wilder . Hasta que llegó un momento en que le descontaron un punto por las evidentes faltas.

Wilder llegó a la mitad del combate muy herido, conmocionado, visiblemente abrumado por un Fury que salió a atacar sin cesar para quedarse con el combate. De hecho, el oriundo de Manchester volvió a mandar al estadounidense al suelo en el quinto round y le propinó varios golpes potentes al cuerpo en el sexto. Hasta aprovechó un clinch sobre las cuerdas para sacar la lengua a las cámaras y así exponer su superioridad con su extravagante estilo.

Tyson Fury salió a atacar desde el inicio a Deontay Wilder que se vio abrumado en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas (USA TODAY Sports)

De hecho en tercer round Fury llevó contra las cuerdas a Wilder y le colocó un furibundo cross largo sobre la oreja izquierda que le ocasionó una importante hemorragia interna del oído izquierdo , muy dolorosa y grave ya que implica una lesión a nivel del oído interno. Ese golpe a mi criterio definió la pelea y dejó al Campeón en notoria inferioridad .

Con su corazón de león continuó peleando pero Fury fue mucho más , y continuó con sus golpes plenos y sus agarres ante un Campeón ya sin piernas que solo atinaba a tirar alguna derecha .

En el séptimo asalto llegó el final. Tyson Fury ya tenía a Deontay Wilder en el bolsillo. Lo conectó con su puño izquierdo para agravar aún más su malestar y luego con su derecha le puso punto final a una pelea que siempre fue suya. El Arbitro finalmente paró la pelea ante el enojo de Wilder , pero bien pudo haberla detenido antes.

Este es el gran combate que sus fanáticos estuvieron esperando mientras él estuvo casi tres temporadas fuera del deporte sumergido en los vicios y los excesos. Es el evento que todo el mundo esperaba desde aquel diciembre de 2018 cuando su velada ante Wilder finalizó con un empate en las tarjetas (113-113 / 115-111 para Wilder / 114-112 para

Tyson Fury logró lo que parecía imposible porque no hay que olvidarse que The Bronze Bomber había defendido 10 veces de manera consecutiva su cinturón mundial del Consejo Mundial del Boxeo (CMB), con impactantes triunfos ante el cubano Luis Ortiz y frente a su compatriota Dominic Breazeale, e iba camino a igualar una marca histórica del legendario Muhammad Ali.

Pero eso no será posible porque The Gypsy King le puso un freno y ahora su carrera se ha relanzado. Tyson Fury destronó a Deontay Wilder y ya piensa en los nombres más importantes de la divisional, como el británico Anthony Joshua .

Seguramente vendrán buenas peleas en los Pesos Pesados.

Carlos Ferraro

Profesor Entrenador 26.2.20